lunes, 8 de marzo de 2010

El gallo cantor, por Fidencio de la Hera

Érase un gallo que vivía en un gallinero el sólo. Cuando el dueño entraba en el gallinero, el gallo se ponía a cantar. El duaño pensó en decírselo a la gente del pueblo, los cuales fueron a ver al gallo. Cuando entraban al gallinero, la gente del pueblo también se ponía a cantar. Entre todos decidieron llevarle a la feria del pueblo vecino, y cuando el gallo empezó a ver a gente, no hacía otra cosa que cantar y cantar. Rápidamente al dueño se le ocurrió poner un platillo y la gente echaba monedas. El dueño vivía del gallo le pidió un deseo al dueño, y es que le comprara comida especial para gallos.

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